Y sé lo que es tener una idea… y no saber cómo hacerla realidad.
Sé lo frustrante que puede ser querer crear tus propios productos y encontrarte con un proceso que nadie te explica.
Telas, talleres, estampas, proveedores… un mundo completamente nuevo que, si no lo entendés, te frena.
Por eso hago lo que hago.
Acompaño a personas que tienen una idea (propia o trabajada con ilustradores) a convertirla en un producto real, sin perderse en el proceso y sin tener que hacerlo solas.
No se trata solo de producir. Se trata de entender tu idea, bajarla a tierra y guiarte en cada decisión para que el resultado no solo funcione… sino que te represente de verdad.
Trabajo de forma cercana, entendiendo cada proyecto como único, para que puedas avanzar con claridad y sentirte segura en todo el proceso.
Porque cuando eso pasa, todo cambia: dejás de dudar… y empezás a crear. Y eso es lo que más me importa: que puedas hacer realidad eso que hoy sentís tan lejano.
Soy diseñadora textil.
Hace 20 años desarrollo y fabrico productos.
Me especialice en sublimación y procesos productivos (chicos y grandes).
Hoy hace más de 6 años acompaño a emprendedores a transformar sus ideas en productos reales, ayudándolos a tomar decisiones claras y encontrar su propio sello.
“Es un alivio encontrar a alguien que se dedica, tiene conocimiento a la hora de realizar productos, ya que no poseo ese conocimiento ni los materiales para hacerlo.
No quería vender cosas genéricas que se compran en mayoristas.
Los productos quedaron mejor de lo que originalmente tenía en la cabeza.
Tener y vender mis propios productos fue una emoción total.”
“Siempre soñé hacerlo. Me parece hermoso que alguien tenga un objeto con mi arte y que sea parte de su vida cotidiana.
Proveedores que no te explican el cómo ni el proceso, es meterte en un lugar nuevo y desconocido.
Me llegó el milagro hecho en persona.
Mucha felicidad y emoción poder cumplir el sueño, con excelente calidad y resultados finales.
Hoy es un nuevo camino en mi carrera.”
“Tiene otro alcance para lograr desarrollar mi proyecto.
Sentí como tocar el cielo con las manos.
Felicidad. Todo el proceso fue mágico.
Disfruté que mis imágenes puedan estar en productos y que otros quieran tenerlas.”